Consejos prácticos para mejorar tu inteligencia emocional

¿Sabes qué es la inteligencia emocional? ¿Te gustaría potenciarla? Gracias a la inteligencia emocional puedes gestionar y regular tus emociones, así como reconocer las de los demás.

La buena noticia es que podemos trabajar la inteligencia emocional para mejorarla. Eso nos servirá para conseguir un mejor equilibrio de nuestras propias emociones.

Si quieres saber cómo empezar a mejorar tu inteligencia emocional, este artículo es ideal para ti. Voy a contarte algunos consejos prácticos para que puedas implementarlos y comprobar los beneficios de trabajar algo tan importante para tu salud mental.

 

¿Cuál es el origen de la inteligencia emocional?

 

No cabe duda de que aquí hay que hacer especial mención a Daniel Goleman, el propulsor de la inteligencia emocional. Es un psicólogo estadounidense muy reconocido que introdujo este concepto a nivel mundial gracias a sus obras y conferencias alrededor del mundo.

En sus libros, profundiza especialmente en la idea de aprender a identificar las propias emociones y las de los demás para poder llevar a cabo una gestión más eficaz de estas. Poder reconocer la ira, la tristeza o el amor, será algo esencial para que las personas puedan apreciar sus temores, motivaciones e ilusiones.

 

Pautas para mejorar la inteligencia emocional

Si quieres mejorar tu inteligencia emocional, ahora tienes la oportunidad de comenzar. Estos consejos te ayudarán a lograrlo. Empieza desde hoy a practicarlos y descubrirás los resultados tan positivos que lograrás gracias a su implementación.

  • Identifica tus emociones. Es esencial que te des cuenta y percibas aquello que sientes en cada momento. Por ejemplo, si estás enfadado, ¿sientes ira? ¿Frustración? Conocer tus propias emociones te ayudará a poder controlarlas mucho mejor e identificar las causas o los motivos por los que surgen.
  • No juzgues las emociones que sientas. Esto es algo muy habitual en nosotros mismos y en los demás, pero realmente las emociones nos proporcionan información de cómo nos sentimos en un momento determinado. No se trata de ir en contra de ellas, sino de obtener esa información que nos puede ayudar como sistema de prevención y alerta ante determinadas cuestiones que estamos viviendo. De igual forma, juzgar a los demás tampoco es algo que se deba hacer. Las emociones no son algo bueno o malo, hay que identificarlas y aprender a gestionar la información que nos dan para llevar a cabo el comportamiento más adecuado para nosotros y para los demás.
  • Fomenta la empatía. Esto nos puede ayudar a no juzgar. Ponerse en el lugar de otra persona y conocer de cerca lo que está sintiendo o viviendo, nos ayudará a entender más sus emociones y comportamientos.
  • Agradece aquello que tienes. Dar las gracias por lo que tienes en tu vida, demuestra que tienes una inteligencia emocional desarrollada. Buscar la positividad en las acciones y alejarse del pesimismo te ayudará a asumir una postura más equilibra y positiva a la hora de llevar a cabo tu comportamiento.

Como verás, hay muchas prácticas que pueden ayudarte a potenciar tu inteligencia emocional. Somos expertos en la materia y podemos ayudarte a reconocer tus emociones y gestionarlas de forma correcta. Consúltanos, te ofrecemos una atención personalizada y cercana para conseguir todos tus propósitos.